Un tiempo de mucha añoranza
La época de la Navidad es, para la mayoría de las personas, un tiempo memorable en la vida.
Por lo general es un acontecimiento anual que se queda grabado en nuestra memoria para siempre, por lo que es fácil sentir nostalgia cuando el mes de diciembre asoma sus días, sobre todo para aquellos que se encuentran lejos de casa y añoran esa convivencia decembrina con los suyos.
La psicóloga Mildred Betancourt es la directora clínica del Irving Family Advocacy Center (Centro de apoyo familiar de Irving) y ella describe la nostalgia como lo que es “un sentimiento y no una enfermedad mental”.
“La nostalgia como tal no es una enfermedad mental pues no cumple con ningún criterio para serlo, sino que es un sentimiento de añoranza por cosas pasadas, cosas que se han dejado atrás. Es un sentimiento bastante común y normal en personas que extrañan a un ser querido, su hogar, su país entre otras cosas vividas”, explicó la experta.
Sin embargo, la profesional de la salud mental dejó claro que si la persona se estanca en ese sentimiento de añoranza, y se convierte en algo crónico, existirá el peligro de caer en una depresión por lo que recomienda evitar quedarse por muchos días en un estado nostálgico.
Betancourt explica que una teoría define ciertos tipos de personalidades y es llamada la Teoría de los Temperamentos. En esta se divide el temperamento en cuatro: sanguíneo, colérico, melancólico y flemático. Las personas con un temperamento melancólico tienden a quedarse en esa melancolía por largos períodos y caen fácilmente en depresión.
“Son personas que usualmente están añorando los tiempos pasados, añorando la tierra, añorando a la familia que no ven desde hace mucho”, detalló.
La consejera profesional Olga Harris coincide con Betancourt en definir la nostalgia como un sentimiento, y en la facilidad que algunas personas tienen de desencadenar este estado común y normal, en uno que trae consecuencias negativas.
Para Harris hay muchos factores que pueden motivar este sentimiento de extrañar algo o a alguien.
“Si nos referimos a estos tiempos de Navidad, la distancia, la separación, la lejanía, las pérdidas de seres queridos, un divorcio, una mudanza, entre otros pueden ser la causa que nos genere nostalgia”, dice.
Y agrega que las persona debemos ser cuidadosas y no permitir que la nostalgia nos impida disfrutar el presente y mucho menos que nos genere temor al futuro.
Alfredo Araguz Guerrero, tienen 29 años, y recientemente llegó a Dallas de Reynosa, Tamaulipas, donde dejó a su pequeño hijo de 5 años Ángel Gabriel. Esta será la primera Navidad sin él.
“La verdad si me da tristeza no estar con él allá. Se siente uno mal al ver a las otras familias reunidas y uno no tener la oportunidad de disfrutar con los suyos”, lamenta Araguz, un trabajador de la construcción.
Araguz compartió que además extraña los sabores particulares de la comida de su mamá Sandra Luz Guerrero, quien es, por el momento, la encargada de cuidar a su pequeño. Pero Araguz explica además que antes se conformaba con hablar con ellos por teléfono pero que ahora ya hace uso de las nuevas tecnologías para poder verlos a través de video llamadas.
“Yo me conformo con que ellos estén bien. Yo los llamo y los veo todos los días y verlos contentos es suficiente para mí”, expresa este mexicano que como muchos otros llegó a este país con el único objetivo de darle un mejor futuro a su niño.
Por su parte José Antonio Ledezma, un joven guanajuatense de 20 años, describe la nostalgia como un evento como cualquier otro en la vida. Él no celebra la Navidad con su mamá desde hace 5 años que llegó a los Estados Unidos.
“Sí extraño a mi mamá, la convivencia con la familia, pero me pongo a ver que así es la vida. Que Dios nos pone en un lugar por un propósito. Eso me consuela, el saber que por alguna razón Dios me tiene aquí”, expresa el también trabajador de la construcción.
Ambos coinciden que en estas fechas se extraña el hogar, los buenos momentos compartidos en la infancia con la familia; la comida y las expresiones de cariño.
Estas dos experiencias son una muestra de lo que Betauncourt y Harris que esos sentimientos son completamente frecuentes y se deben, por salud mental, experimentar en la vida.
“Es importante estar conscientes de nuestras tendencias a caer en la nostalgia en tiempos como estos. El mejor antídoto para cualquier problema emocional es ser proactivo”, recomendó Harris.
Recomendaciones
- Evitar en lo posible permanecer por más de 4 días en un estado de añoro, nostalgia. Sobre todo si tiene un tipo de temperamento melancólico.
- Tratar de satisfacer el sentimiento de añoro llamando a la persona a la que extraña.
- Sacar provecho de esta era de la tecnología avanzada con FaceTime, Skype, Facebook, etc; para conectarse con sus seres queridos.
- Busque la manera de integrar sus tradiciones en el lugar donde se encuentre.
- No crear un ambiente negativo a su alrededor, ni general temporadas largas de soledad.
- Comenzar nuevas tradiciones y/o incorporar tradiciones de sus amistades a las suyas propias.
- No desanimarse, hay que usar aquello que le pueda traer nostalgia como una motivación para traer sus costumbres con usted y ¿por qué no? crear nuevas tradiciones familiares.
Fuente: Dra. Mildred Betancourt; Olga Harris, consejera profesional
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de diciembre de 2017, 4:04 p. m. with the headline "Un tiempo de mucha añoranza."