Dar gracias: el corazón de ‘Thanksgiving’
Desde la primera vez que se celebró, en otoño de 1621, el Día de Acción de Gracias, éste ha sufrido uno que otro cambio superficial.
Por ejemplo, en octubre de 1863 el presidente Abraham Lincoln determinó que el día para festejarlo anualmente sería el último jueves del mes de noviembre, fecha que fue cambiada años después por el presidente Franklin D. Roosevelt a cada cuarto jueves del mismo mes.
Otra de las alteraciones importantes que ha experimentado este día, calificado como uno de los feriados más importantes en los Estados Unidos, ha sido el menú.
Entre otras cosas y por la llegada de inmigrantes a este país que, adhiriéndose a la nueva costumbre, transformaron la parte de los alimentos a propósito de personalizarlo. También, por conveniencia, ciertas familias celebran en diferentes horarios aunque al principio fue una cena para dar gracias.
Sin embargo, lo que no ha cambiado desde hace casi 400 años, es el motivo que le dio vida a esta hermosa tradición: Dar gracias a Dios por las bendiciones recibidas en el año.
Este 2017 hay tres familias que se sentarán a la mesa con el mismo motivo que llevó a los “Pilgrims” a darle luz al Día de Acción de Gracias… ser agradecidos por los favores recibidos.
Estamos agradecidos con Dios por Camila
Fernando Vega
padre de familiaLos Yanes: Agradecidos por la salud
Para Óscar y Blanca Yanes, originarios de El Salvador, este Día de Acción de Gracias tiene un significado diferente porque Óscar está a duras penas saliendo de una situación que por poco lo deja sin vida.
“En junio del 2016 me detectaron una bacteria en mi rodilla. Lo que comenzó con un dolor se había convertido en una infección bacteriana que había contaminado el 90 por ciento de mi sangre y comprometido algunos órganos vitales, entre ellos el corazón. No me daban esperanzas”, comentó este salvadoreño de Intipucá.
Su esposa Blanca, lo acompañó cada día del mes y medio que estuvo recluido en el hospital, escoltada por sus tres hijos Katherine de 14, Emely de 10 y Josué de 2, que para entonces estaba todavía muy dependiente de los cuidados maternales.
“Fue un tiempo difícil. Me decían que mi esposo podía morir, pero que si sobrevivía quedaría sin caminar o sin pie, pero teníamos fe. Nosotros veíamos la situación pero creíamos que Dios respondería”, recordó Blanca.
Y, como ellos dicen, ‘Dios respondió’ y Yanes fue dado de alta a mediados de agosto del año pasado y, aunque todavía tiene que ir cada cierto tiempo a revisarse, los médicos le han dicho que ya está fuera de peligro.
Por si fuera poco el motivo de gratitud de los Yanes aumentó una vez que se dieron cuenta que todas las cuentas del hospital fueron saldadas y aun hoy, a un año y cinco meses de la enfermedad, Yanes recibe dos cheques por parte de su trabajo. Uno que corresponde a sus horas laborales y otro que viene del paquete de compensaciones que ofrece la compañía donde trabaja.
Ellos darán gracias a Dios porque “Papá está en casa vivo y disfrutando de la familia”.
Los Cartín: Ayudados en momentos difíciles
Agradecer por la vida es el mismo motivo que Davis Cartín, de Costa Rica y su esposa Carmen de Perú, tienen para conmemorar este año esta hermosa tradición.
En noviembre del año pasado, Davis ofrecía servicios voluntarios cuando se cayó de un andamio mientras pintaba un techo. Sin darse cuenta de la gravedad de lo sucedido fue trasladado al hospital con un golpe severo en la cabeza y uno de sus dedos pulgares completamente roto.
“Davis presentó un sangrado interno que le estaba inflamado su cerebro. Estuvo en la unidad de cuidados intensivos por una semana con un alto riesgo de morir. Los doctores decían que si salía de este cuadro de gravedad no iba a quedar como antes”, nos relata su esposa, quien lo acompañó, no solo en el hospital sino en el tiempo de la recuperación transcurrido en su casa.
“Mi esposo tuvo que aprender a caminar de nuevo. Por varios meses sufría de dolores de cabeza intensos que podían volver a inflamar el cerebro, cosa que hasta hoy debemos tratar de evitar. Ha perdido el balance izquierdo y la movilidad de uno de sus dedos pulgares”, indicó Carmen.
Hace algunas semanas recibieron con alegría una noticia que los llenó de mucho entusiasmo, a pesar de lo sucedido ese 14 de noviembre del 2016, los exámenes recientes mostraron un cerebro completamente sano, a tal punto, que no hay rastro de la caída.
“Estamos muy agradecidos con Dios, sobre todo porque este año nos sentaremos a la mesa a darle gracias porque puedo estar con mi familia y agradecerle también por todas las personas que nos ayudaron en los momentos de tanta dificultad”, dijo Cartín, un pintor profesional oriundo de Pérez Zeledón, Costa Rica y padre de Mateo, Luca y Benjamín.
Los Vega: Motivos de gratitud
Fernando y Ana Vega, son unos jóvenes mexicanos residentes de Grand Prairie. Los Vega le dieron la bienvenida a su primera hija, Camila Yireh el pasado 26 de octubre.
“Estamos agradecidos con Dios por Camila y por el cuidado que tuvieron con su vida y la de mi esposa en el hospital. La verdad es que desde que recibimos la noticia del embarazo todo se ha acomodado conforme a nuestras necesidades y por eso estamos muy agradecidos”, mencionó Vega.
Los esposos Vega dijeron que Camila nació con niveles bajos de Bilirrubina y que la niña tuvo que permanecer en el hospital varios días después de que Ana, su mamá, fuera dada de alta.
“Gracias a Dios dejaron que me quedara en el hospital los días que Camila tenía que estar, y no solo eso sino que me permitieron ocupar una habitación y pasar el tiempo necesario con la bebé”, expresó la joven, casada con Fernando desde el 2011.
Entre otros motivos de gratitud los Vega mencionaron que pudieron obtener seguro médico justo cuando comenzaba el embarazo, así como también el hecho de haber recibido regalos tan significativos como la cuna para Camila y varias muestras de afecto que los han hecho sentir amados.
El común denomidador
Un común denominador en las tres familias es que todas agradecen también la participación y colaboración de personas que los han ayudado en medio de las necesidades y compartido con ellos en medio de las alegrías.
Los Yanes, los Cartín y los Vega son un claro ejemplo de lo descrito por el cónsul general de México en Dallas, Francisco de la Torre Galindo, quien considera que el Día de Acción de Gracias es una excelente oportunidad que le permite a los hispanos trasladarse, reencontrarse y convivir con los hermanos, primos y tíos a los que hacía tiempo no se veían.
“Cuando los hispanos migramos y echamos raíces en un nuevo país, adoptamos las costumbres y tradiciones de nuestro nuevo lugar. Una de las costumbres más hermosas en Estados Unidos es celebrar, en familia, el Día de Acción de Gracias.
“Esta celebración nos permite asimilar tradiciones que, aunque no existen en nuestros países de origen, resuenan con los valores hispanos: familia, gratitud, y unidad en las buenas y en las malas (¡sin dejar fuera el pretexto para comer pavo y salsa de arándanos!)”, opinó el dignatario.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de noviembre de 2017, 6:20 p. m. with the headline "Dar gracias: el corazón de ‘Thanksgiving’."