La Estrella

El féretro de Bush padre vuelve a Texas para un último y familiar adiós

La guardia de honor carga el ataúd de George H.W. Bush durante la ceremonia de llegada, en Ellington Field, en Houston. Bush murió a la edad de 94 años el 30 de noviembre de 2018 en su casa de Texas.
La guardia de honor carga el ataúd de George H.W. Bush durante la ceremonia de llegada, en Ellington Field, en Houston. Bush murió a la edad de 94 años el 30 de noviembre de 2018 en su casa de Texas. EFE

El féretro con los restos mortales del ex presidente George H. W. Bush (1989-1993) regresó a Texas, para recibir un último homenaje de su familia y allegados.

La misa tendrá lugar en la Iglesia Episcopal St. Martin, lugar al que acudían con regularidad él y su mujer, la ex primera dama Barbara Bush, fallecida en abril de este año.

Tras el oficio privado, el ex presidente número 41 será trasladado hasta su lugar de descanso final a bordo de un tren cuya locomotora fue bautizada como “Bush4141”, específicamente para honrar su vida.

El recorrido de este tren finalizará en la localidad de College Station (Texas), a 160 kilómetros de Houston, donde será enterrado en su biblioteca presidencial junto a su mujer y su hija Robin, que falleció con tan solo 3 años de edad enferma de leucemia.

El féretro voló a Texas desde Washington, donde esta mañana tuvo lugar un funeral de Estado con una emotiva ceremonia oficiada en la Catedral Nacional, a la que acudieron líderes políticos y miembros de la realeza de distintos lugares del mundo.

El presidente, Donald Trump, y su esposa, Melania, se sentaron en primera fila del templo junto a los ex presidentes demócratas Barack Obama (2009-2017), Bill Clinton (1993-2001) y Jimmy Carter (1977-1981), que asistieron a la homilía con sus respectivas esposas, Michelle, Hillary y Rosalynn.

El también ex presidente George W. Bush (2001-2009), visiblemente emocionado, definió a su padre como un hombre de “carácter optimista” y aseguró que lo que más le gustaba hacer era reírse, “sobre todo de sí mismo”.

“En la victoria, compartía el mérito. Cuando perdía, cargaba con la culpa. Aceptaba que el fracaso es parte de un vida plena”, dijo el republicano en un aparente guiño a la derrota sufrida por su padre en las elecciones de 1992, que le impidió ejercer un segundo mandato.

El patriarca de la familia Bush fue piloto de guerra durante la Segunda Guerra Mundial, congresista, embajador en la ONU, director de la CIA, vicepresidente en la administración de Ronald Reagan entre 1981 y 1989 y puso fin a sus cuatro décadas de carrera política como presidente (1989-1993), desde donde lideró el fin de la Guerra Fría.

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