La Estrella

La obra sublime de Cuarón: Roma

Alfonso Cuarón dirige a la actriz Yalitza Aparicio en una escena de la película “Roma”.
Alfonso Cuarón dirige a la actriz Yalitza Aparicio en una escena de la película “Roma”. Agencia Reforma

La “Roma” de Alfonso Cuarón es una cinta mágica que hilvana recuerdos de una niñez tan idílica como cruda, tan multicromática como caótica, en un mundo en donde los silencios prevalecen en los hogares acompañados de los interminables murmullos y barullos de las calles.

La película de Cuarón cuenta una historia, pero lo importante en ella son las imágenes de la nostalgia; los recuerdos de las pequeñas cosas que se impregnan en el subconsciente de una persona y a la larga de un pueblo.

La “Roma”, es una colonia en la ciudad de México, la colonia de la infancia de Cuarón, que armado de sus recuerdos escribió el guión en donde narra el microuniverso de una familia de clase media en 1971, con un patriarca ausente y cuatro mujeres que protegen a cuatro niños con cada una de las células de su ser.

Una de ellas es Cleo (o Libo en la vida real para Cuarón), a ella está dedicada la historia, a la mujer indígena que dejó su todo por irse a trabajar a la capital como servidumbre, viviendo en una azotea iluminada con vela (para que la señora no se enojara porque se gasta electricidad).

Ella y Adela, la cocinera, pasan los días, alimentando, limpiando y literalmente uniendo a la familia de la película que representa el recuerdo que Cuarón tiene de la propia.

La madre, la abuela y las dos sirvientas con su rutina diaria, el patio lavado a cubetadas para limpiar los desechos del perro, los autos que apenas caben en los garajes, el ruido del granizo en las ventanas delgadas, la madre apurada por llegar al trabajo y los niños dando por hecho el amor de una mujer que no es su madre, pero que siempre está.

Para muchos será una historia universal que les recordará un cachito de su infancia, para los que vivieron en la misma ciudad o en el mismo México (tal vez algunos años antes o después que el director de Children of Men), no podrán más que admirarse, por la nostalgia visual que Cuarón pone en sus recuerdos hechos imágenes.

Hace algunos años, en entrevista con La Estrella, el director Carlos Cuarón (el hermano pequeño de Alfonso), contó la historia de los tres hermanitos, en su peregrinaje por los cines de la colonia Roma, película tras película, hora tras hora, haciéndose cineros, imaginando, educándose sin saber qué ese sería su destino, y que esos cines terminarían también en el tributo que uno de ellos haría de su infancia, la mujer que los crió y finalmente su familia y su país.

Por su parte Cleo (Yalitza Aparicio), jamás había actuado y su labor lo hará conmoverse hasta las lágrimas.

Nostalgia y arte hecho imágenes, Cuarón encuentra con Roma (escrita, dirigida, producida y editada por él mismo), la fórmula perfecta para ir al pasado de una gran urbe y una pequeña familia, que, al vivir su cotidianeidad, marcan los ritmos de sus mundos y submundos; mismos que al final convergen alrededor de la mesa a la hora de la cena.

La apuesta ahora es que Cuarón, el ya ganador del Óscar por la cinta Gravity y uno de los más grandes cineastas de nuestra época, le regale a su México, con este homenaje a su Libo y a su Roma, la preciada estatuilla a mejor película extranjera.

También se estrenan:

Anna and the Apocalypse, Asher, Bernie the Dolphin, Head Full of Honey, Mowgli: Legend of the Jungle, The Party’s Just Beginning, Revival: The Experience

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