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Fort Worth, Dallas se unen a manifestaciones contra política de separación de familias

Immigration policy opponents take their case to the street

A group opposed to federally sanctioned separation of immigrant children from their parents picketed outside Representative Kay Granger's Fort Worth office Friday morning.
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A group opposed to federally sanctioned separation of immigrant children from their parents picketed outside Representative Kay Granger's Fort Worth office Friday morning.

Las manifestaciones continuaron hoy en repudio de la política del gobierno del presidente Donald Trump de separar a los niños migrantes de sus padres, luego de ser detenidos al cruzar la frontera.

Las protestas fueron organizadas mediante las redes sociales en al menos 60 ciudades por Families Belong Together (Las Familias Pertenecen Juntas), un movimiento nacional contra la separación establecida por el gobierno federal el mes pasado.

En Fort Worth, un grupo de personas se reunieron afuera de la oficina de la congresista Kay Granger para protestar esta política.

Una de las manifestantes, que sostenía una pancarta criticando a Granger, enfatizó que "ellos (los niños) necesitan estar con sus mamás, con sus padres".

En Dallas, los manifestantes se reunieron en la explanada del edificio del gobierno de la ciudad, portando pancartas caseras con leyendas como: "Los niños NO son animales", "Deja de destrozar a las familias”, y "¿A quién deportaría Jesús?" entre otras.

Entre los más de 200 manifestantes se incluyó a familias inmigrantes, religiosos y activistas defensores de los derechos civiles.

"Es muy desgarrador", dijo Julio Acosta, miembro del grupo de activistas “DFW Líderes”.

La organización Families Belong Together expuso al promover las manifestaciones en su sitio de internet que "nos oponemos a la separación cruel, inhumana e injustificada de los niños de sus familias a lo largo de la frontera con Estados Unidos y otros puntos de entrada". Las marchas también fueron promovidas por MoveOn.org, el grupo de activismo nacional asociado a causas liberales.

En Austin, la capital de Texas, cientos de personas, incluidos padres e hijos, se reunieron frente al Capitolio Estatal para expresar su oposición a la política federal de separación.

En un discurso apasionado en los escalones del sur del Capitolio, Daniela Rojas, una estudiante de la Universidad de Texas que emigró de Colombia hace 11 años, calificó la nueva política como un "ataque".

"Quiero que te tomes un momento para pensar en tus padres", dijo Rojas entre lágrimas. "Ahora imagina que todo fue físicamente arrancado. Imagina ese dolor Porque no importa de qué color eres. No importa si eres un ciudadano o una quinta generación de inmigrantes latinos o indocumentados", expuso.

Añadió: "todos sabemos lo que es amar a un padre o un niño. Ese es el dolor que estas familias en la frontera están teniendo que enfrentar".

El discurso siguió a un silencio de 90 segundos, en el que los más de 200 asistentes honraron a los niños separados de sus padres en la frontera.

El representante (diputado) estatal demócrata Eddie Rodríguez dijo que el gobierno de Trump debería estar avergonzado de la nueva política, que no promete asilo a aquellos que escapan de la violencia en sus países de origen.

Las protestas forman parte de un movimiento nacional en crecimiento en contra de la política de “cero tolerancia” en la frontera, en la cual toda persona adulta detenida al cruzar ilegalmente a Estados Unidos es acusada y procesada.

Esto provoca que los padres que cruzan con sus hijos sean separados al ser detenidos mientras los padres enfrentan un proceso legal. Desde que se comenzó a establecer a fines de mayo pasado, la medida ha conducido a un aumento en el número de niños separados de sus padres en la frontera.

Mas de 500 niños han sido separados de sus padres, según Miguel A. Nogueras, abogado de defensoría pública en el Distrito Sur de Texas en McAllen.

Existe una firme oposición contra la política. Incluso uno de los partidarios más firmes del presidente Trump, el pastor evangélico Franklin Graham ha expresado su oposición.

"Creo que es vergonzoso y terrible ver a las familias destrozadas y no lo apoyo en absoluto", dijo Graham.

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